sábado, 20 de septiembre de 2014

Pancitos y empanadas para este 18

Hay una diferencia radical entre hacer los pancitos y las empanas y el pastel, esta diferencia se llama Constanza… a pesar de tener 8 añitos es buenísima para trabajar la masa.

Cuando comenzamos a cocinar juntas para este 18 me sorprendió cuando le conté que haría empanadas para llevar a la casa de mi hermano Fernando, pues apenas le dije que prepararíamos empanadas con la receta de su abuela Doli, se ofreció voluntariamente a ayudar, entonces comenzamos, pelamos las cebollas, las picamos en mi maquinita mágica, luego molí un poco de posta en la 1,2,3,(sí, me gustan las empanadas con la carne molida, no picada) y comencé a preparar el pino…
Mientras tanto yo escuchaba… “mamá, preparo la masa…”, “mamá, me pasas la harina…”, “mamá, cuanta manteca…”, “mamá, que más lleva…”, “mamá, me agregas el agua…”, y luego, por un par de minutos, un silencio de esos que asustan, no me percate inmediatamente porque yo estaba absorta en mi pino, revuelve y revuelve para que no se quemara, agregar la carne, un poco de sal, los aliños, buscando el ají color que no lo encontraba por ningún lado, moliendo un poco de ajo, y cuando ya tenía incorporado todo en la olla y estaba bastante satisfecha con el resultado me percate de que los “mamás” se habían acabado, cuando me di vuelta para ver a mi hija la note muy concentrada, sobando la masa que, para mi sorpresa, estaba lista. Ella es como yo, el arte de  amasar la envuelve y la saca de este mundo. Me sentí muy orgullosa, tan orgullosa como cuando bailó en el jardín y fue la más hermosa, la más graciosa y la mejor de todo su curso… y esto lo digo objetivamente, no como mamá chocha… no, no, no…
Entonces llego mi hermana, vino a cocinar con nosotras, otra buena sorpresa, pues me encanta cocinar acompañada, y bueno, ahí Conincita se fue a ver monitos y nos dejo solas… admito que me dio un poco de nostalgia, amo cocinar con mi hija, pero la Paty se enchufo al tiro, comenzó a estirar la masa y nos salieron en total 20 empanadas… eso fue milagro, porque generalmente de 1 kilo yo saco 15… cuando las saque del horno me percate que la masa estaba muy delgada y algunas se rompieron, pero bueno, estaban sabrosas y lista para llevarlas al carrete de los Quevedos…

Y el pan?
Ah… esta es otra historia… sabía que me quedaría a dormir donde mi hermano y que suelo despertar muy temprano, así que para no aburrirme, lleve harina, manteca y levadura… como a las 7:30hrs. Me levante mientras toda mi familia dormía, me fui a la cocina y comencé, creí que estaría sola preparando todo, así que comencé mi mañana del campo.  Es hermoso tener una ventana en la cocina, mirar por ella y ver pasto verde, perros que juegan y escuchar pájaros mientras amasas… intenté disfrutar el momento, tranquilidad, sin estrés y relajada comencé a juntar todos mis ingredientes y a amasar, amasar y amasar, al menos por 10 minutos, dice la receta de la tía Rosa, que la sigo al pie de la letra y sin saltarme ni un solo paso… sin receta de la tía Rosa, no hay pan.
Entonces, para mi sorpresa, comenzó a despertar la casa y la primera carita que vi, que ilumino mi mañana y cambió mi día fue la de mi Constancita… “Coni”, le dije, “me ayudas a hacer pan”… “Siiii” dijo ella con una sonrisa que le ilumino la cara, y corrió a contarle a su prima Magdalena… y bueno, yo ya sobraba, porque ambas, tanto Magdalena como Constanza, hicieron magia con la masa formando unos pancitos exquisitos, al horno y listo, fue el desayuno perfecto.

Pero eso no fue todo, a no… Al otro día, es decir, el viernes 19, seguimos con las manos en la masa… pues, imagine que los Sotos también iban a querer empanadas y pancitos.

Otra vez, manos a la obra mi querida Constancita, ya más consiente de que mi hija sabía amasar me arriesgue a invitarla a preparar conmigo pancitos y empanadas para su abuela Lali y su tata… y bueno, sus tíos también…
Prepare el pino y mientras este se enfriaba comenzamos con el pan, juntar ingredientes y amansar… hasta ahí fue bastante simple, pues ya tenemos experiencia en juntar ingredientes para hacer una masa, lo que costo fue amasar… Deje libre a Coni para que descansara mientras yo amasaba, pero no, ella quería amasar conmigo, así que le pedimos al Pato que tomara el tiempo, dividimos la masa en 2 y comenzamos… estira la masa, junta la masa… estira la masa, junta la masa… estira, estira, estira,  junta, junta, junta la masa, así por 10 minutos, a pesar de ser un gran trabajo, no es igual que con el pastel de choclos porque sabes exactamente cuando dejar de amasar… después de tanto amasar y amasar mi Coincita comenzó a cansarse, otra vez la libere para que descansara pero dijo que no, que ella quería ser como su mamá, que no se rendiría nunca… comprenderán que a mí la baba se me caía…
Una vez que terminamos de amasar comenzamos a formar los pancitos, corazones y estrellas fueron los pancitos de mi niña… a mi no me dio para tanto y solo hice pancitos redondos…
Los dejamos reposar y comenzamos con las empanadas… y bueno, ya teníamos experiencia del día anterior, así que rápidamente preparamos la masa, la estiramos, formamos los circulitos, rellenamos, el dobles, pintar las empanadas y al horno…. Fácil…. O no?
Al menos es fácil cuando ya has realizado esta maniobra varias veces, sobre todo cuando se trata de cerrar la empanada, porque no siempre queda bien cerrada, muchas veces se sale el pino y queda la escoba, pero bueno, yo puedo jáctateme de que sé cerrar las empanadas y mi hija, quien tiene un verdadero don para la cocina, también.
Sin embargo, la cosa horrorosa para mi es el horno… el mío esta malo, cuesta regularlo por lo que es difícil saber cuánto tiempo debe estar las empanadas cocinándose, así que estuve mucho rato vigilando, abre y cierra el horno para que no se quemarán, pero tampoco quedaran crudas.

Un par de horas después teníamos 15 hermosas empanadas y unos 20 pancitos, claro, no íbamos a llegar al carrete de los Sotos con las manos vacías.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

El pastel… de Choclo, por supuesto...

Empezando el 18 con comida bien chilena, recordé que desde marzo tengo unos choclos congelados y desgranados listos para hacer pastel. Recuerdo que iba a prepáralo y una urgencia me hizo congelarlos y dejarlos ahí, por varios meses en el frigider.

La cosa es que ya era hora de tomar una decisión con respecto a tan gran bolsa de choclos, o los botaba o preparaba el famoso pastel, pues para comerlos en ensalada era muy duro.
Así que comencé a trabajar... después de todo, he preparado millones de pasteles de choclo junto a las mujeres de mi familia y nunca creí que fuera gran cosa. Busque unas recetas en internet, más la receta de mi mamá y además llame a mi cuñada para preguntarle un par de cosas que había olvidado y con toda esta información era imposible el equivocarse.

Al principio fue fácil, casi entretenido, mi princesa Constanza me ayudo a moler el choclo y a sacarle los cuescos a la aceituna, para que nadie perdiera un diente y comencé...
Con una maquinita mágica para picar cebolla pique la cebolla, luego hice el pino en un dos por tres(cualquiera que sabe hacer fideos ala boloñesa, sabe hacer un pino para pastel o empanada), coci unos huevos y unos pollos y listo, en mi mente ya podía saborear el famoso pastel.

Pero no fue hasta que comencé a cocinar el choclo que no me di realmente cuenta en que me estaba metiendo.

Tenía toda la teoría, la olla grande, la llama baja, revolver y revolver... pero en un descuido se me quemo el choclo y por lo que pensé en cambiar de olla y en ese intercambio se me cayó la olla al suelo y grite tan fuerte y con tanta rabia que Patricio creyó que me había quemado y corrió a ayudarme. Ante tal impotencia solo atine a pedirle que saliera de la cocina, que me dejara sola, tal como lo hicieron todas mis ancestras que no dejaron que sus maridos las acompañaran en la tarea de cocinar.

Así que respirando hondo y con mucha paciencia comencé a cambiar el choclo a otra olla grande, limpia y no quemada. Entonces, decidí hacer las cosas un poco más a mi modo y menos a recetas y tips de otros. Inhale hondo, exhalé lento, guarde mucho silencio y tome una actitud concentrada y meditativa para cocinar el choclo molido. Baje el fuego, le eche un poco de sal, un poco de azúcar, leche, albaca y comencé a revolver y revolver, revolver y revolver, revolver y revolver….

(Esta foto la tome con mi nariz, pueden creerlo, es una tontera de selfie muy absurda, si, es selfie, porque quería que saliera mi mano, es mia, soy yo la que esta cocinando, entonces háganse la idea, con la izquierda tomo mi celu, con la derecha revuelvo y revuelvo y, como tomo la foto?mi mano izquierda es media torpe, así que no cuenta, simplemente toque con mi nariz la pantalla y listo, foto de mi...que absurdo y ridículo, no? pues había 3 habitantes más en mi casa, cualquiera de ellos pudo haber tomado esta foto...)

En este silencio autoimpuesto y en todos los revolver y revolver pensé muchísimas cosas, pensé en ancestros... ¿Y  de dónde viene el pastel de choclo?¿Será solo Chileno?¿Porque mejor no comemos cabritas (los indios norteamericanos son bastante inteligentes)?¿Habrán las mujeres Quechua revuelto y revuelto el choclo como yo?... hasta intente imaginarme cocinado el choclo en una fogata y se me ocurrió que no, que no era una buena idea cocinar así... 

Pensé en mis abuelas, en como lo habrían cocinado ellas.
Bueno, no imagino a mi abuela Juana revolviendo una olla como yo, ella amaba demasiado la libertar como para esclavizarse en un plato de comida, pero tal vez esté equivocada, tal vez a ella le quedaba perfecto.
Pensé en mi abuela Mariela, a ella si la vi preparar, comí y disfrute de su pastel, entonces la invoqué:“Abuela, poséeme, entra en mi cuerpo y cocina por mi...” pero no paso nada…
Luego pensé en mi abuelo René, burlándose de mi intento de pastel, de lo duro que me estaba quedando el choclo y de que seguro no comería, vi su risa que le iluminaba la cara y su gesto amable y burlón, porque si, mi abuelo era burlón, pero daban ganas de abrazarlo besarlo cuando sonreía.
Pensé en mi papa, él me animaría y diría que me quedaría rico, que él si comería…. Y comería, aunque medio se le atragantara en su garganta…

Cuando comenzó mi dolor de hombro me acorde del  libro “Afrodita” de Isabel Allende, en sus recetas eróticas, y bueno, qué tan erótico podría ser el pastel de choclo….  pero lo cierto es que no le vi nada de erótico, revolver y revolver sin sentido, aguantando la molestia del hombro y evitando ponerse de mal humor y luchar para intentar que tus malos pensamientos hacia el pastel no lo arruinen… es que si, yo creo a pie juntillas eso de que cuando cocinas triste, la comida queda triste, si cocinas enojada, la comida se arruina y si cocinas feliz, a todos les gusta.

Pero ¿han revuelto y revuelto una masa de choclo molido? Es cansador, agota, y ni siquiera estas tan segura de que se está cocinando, sin tapa, a fuego lento y revolviéndolo a cada rato, es una pasa amarilla pálida que se supone cambia a una masa más oscura cuando esta lista y yo no veía que estaba lista, la probé tantas veces que creo que enfermaré de la guata… 

Además, me estaba quedando tan seca que filo no más, le plante encima un vaso de agua y comenzó a moverse desde el fondo, se hacían burbujas grande y pensé que la masa saltaría de la olla y me atacaría… ¿vieron la película “La Mancha Voraz” de año 1958, una masa rosada que se deslizaba por debajo de las puertas y asesinaba gente?... pues bien, creí, de verdad creí, que la masa de choclo me atacaría…
Recupere mi cordura cuando comencé a pensar en los míos bien míos, a mis hijos ni siqueira les gusta el pastel y a mi esposo tampoco, entonces no comprendí porque me estaba empeñando en hacer algo que ni siquiera sabría si lo disfrutarían. Y yo dale con revolver y revolver intentando olvidar el dolor de hombro y tratando de encontrar cordura en lo que estaba haciendo… pero bueno, no podía rendirme ahora…
Recordé el agüita dónde había cocido el pollo y me alivie de haber atinado a ponerle cebolla, ajo y zanahoria, haría un consomé de pollo, siiiii… era mi plan de contingencia, si todo sale mal, almorzaremos consomé y punto.

De pronto lo vi amarillo más oscuro y al probarlo lo encontré cocido, no lo podía creer, me alegre tanto de que mi autotortura terminara que sonreí, la primera sonrisa desde que comencé a cocer el choclo, pero en eso recordé que varias veces he devuelto los pasteles de choclos de otras personas porque los encuentro crudo, así que seguí revolviendo por unos 10 minutos más.
Lo que siguió fue fácil, colocar el pino, agregar el pollo, aceitunas, ¼ de huevo duro, pasas a gusto y cubrir con la masa, que ahora se veía linda y hasta olía bien, la había dominado, ya no había temor. Cubrir con azúcar, decorar con ají de color y listo, al horno por 20 min.

Me serví una copa de vino blanco para retomar el ánimo, seguí con la faena del almuerzo y mientras preparaba la ensalada a la Chilena y terminaba de poner la mesa pensaba en lo ilusa que había sido al pensar que había hecho antes un pastel, mentira, yo era solo una simple ayudante, pica la cebolla, muele el choclo, revolver un poco la olla… eso no es nada…  así que me jure a mi  misma que nunca más en la vida haría otro pastel.




Promesa que sé de ante mano que jamás cumpliré, porque, vamos ¿a quién no le gusta el pastel de choclos? … después de todo, mi familia me lo encontró rico… o al menos se lo comió todo.. .:p

jueves, 12 de junio de 2014

Que llueva, que llueva...

¡Que llueva, que llueva,
la vieja está en la cueva,
los pajaritos cantan 
la vieja se levanta!

Hoy quería salir a trotar, pero la lluvia no me dejo, no tengo otro par de zapatillas así que no puedo mojar estas... Admito que esto me tuvo de mal humor un buen rato, pero que le voy a hacer, tengo que animarme y salir mañana no mas...

Más de 3 días me costo que se me pasara la tristeza, pensé muchas cosas en el entremedio, creo que los motivos son demasiado personales como para exponerlos aquí, pero tengo que llenarme de paciencia y amor, eso es todo.

Intentare llorar menos y amar mas...

lunes, 9 de junio de 2014

Canta, Bárbara, canta....

Solo le pido a Dios 
que el dolor no me sea indiferente, 
que la reseca 
muerta no me encuentre 
vacía y sola sin haber hecho lo suficiente.


Si, bueno, es un consejo que me digo a mi misma de vez en cuando, cunado estoy cansada, triste o melancólica... asumo que hoy simplemente estoy triste... no es un consejo mio, claro, sino de mi amigo Boris, por tanto, decirmelo a mi misma me trae como recuerdo esos días que hoy se ven lejanos en que trabajaba en Experian y salíamos los dos a aplanar calles un rato para despejarnos un poco.

El día esta precioso, debería sentirme agradecida, trote un rato, camine otro, con el sol dándome en el rostro y para mi eso es impagable, pero a pesar de todo el sol y la vitamina D que adquirí en la mañana, sigo y sigo triste...

Denme solo 2 días y mi buen humor ya estará de vuelta...

Solo le pido a Dios...

lunes, 2 de junio de 2014

Fin de semana ocupadísimo....

Cuando comencé a escribir en este blog, lo creé con la intención de que fuera mi acompañante en la aventura de ser madre y dueña de casas, títulos que encuentro muchísimo más difíciles que el de Ingeniero Civil Informático.
En el entremedio pasé por varios cambios, inevitable en 7 años.... wow... mi blog tiene 7 años...
Volví a trabajar por necesidad más que por gustó, estudié otra carrera, volví a mi casa con un trabajo parcial y así lograr la armonía entre el trabajo, la familia y la casa.

Me he dado cuenta de que he escrito de todo, pero de lo que menos escribo es de la casa... jejeje...

Mi post de hoy es sobre mi casa, mi casa física, con ladrillos, puertas y ventanas, como la de los 3 cerditos, claro que en realidad vivo en departamento y aún no llega ningún lobo a derribarla, pero sí hubo un terremoto hace un tiempo, ¿lo recuerdan? yo cada vez que puedo, pues eso me hace pensar en lo frágiles que somos, entonces, el terremoto soplo y soplo y el depto no se cayó....
Pero bueno, como es de costumbre, ya me desvié de mi tema, lo cierto es que me desvíe desde que empece a escribir, pues llevo 2 párrafos y aún no cuento que hice este fin de semana...

En fin... Como les decía, vivo en un depto típico, 3 dormitorios, 2 baños y sin bodega(dato importantisimo para mi relato ). Los dormitorios son uno "grande", otro mediano y otro pequeño, cuando nos mudamos los niños compartían el dormitorio mediano y el pequeño quedo con todo aquello que no supe dónde acomodar, en 3 años el desorden de ese dormitorio creció y creció, al igual que mis hijos que ya necesitaban tener su propio lugar en este mundo. Así que, que hicimos este fin de semana... desarmar esa pieza de cachureos y hacerle su nuevo dormitorio a Constanza.. y esta feliz...

Botamos cosas inservibles que acumulábamos por costumbre más que por necesidad, limpiamos, aspiramos y pusimos su camita, se ve todo lindo...

Aún me queda arreglar los closet y todo lo que esto significa, y ordenar el living, que quedo con todo aquello que no supimos donde colocar...

Mis hijos ya llevan 2 noches durmiendo en sus propias piezas y esto es todo un logro para mi.

domingo, 18 de mayo de 2014

Te amo con locura

Cuantas veces puede uno enamorarse... 1... 2... 3...

He escuchado muchas teorías al respecto.

Una, la más típica, es que uno se enamora solo una vez en la vida y dura para siempre
Otra, que debes enamorarte 3 veces, el amor tierno de la adolescencia, ese dónde te toman la mano y sientes mariposas, la segunda de la juventud, un amor aguerrido cuando quieres cambiar el mundo, y el tercero el amor de la tranquilidad, ese que llega justo a acompañarte hasta el fin de los días.

Otro mito es que uno no escoge de quien enamorarse.

Personalmente estoy en desacuerdo de todas estas teorías, yo creo que uno puede enamorarse todas las veces que quiera, y creo que uno si puede escoger desenamorarse a antojo, sobretodo cuando el amor no es correspondido, pues, el desamor, desencanta a cualquiera, bueno, al menos a mi.

Es así como, de verdad pienso, que uno puede enamorarse y desenamorarse unas... no se... ciento cincuenta veces, también creo en los varios tipos de amor y el amor a 2 o 3 al mismo tiempo, vamos, si puedeos amar a todos de maneras distintas...

Yo amo a mi madre muchìsimo
a mis hijos, daría hasta mi vida

Y si encuentras en una sola persona, uno solo, que te atraer, es lindo, te cuida, es tu amigo, tu amante y reúne todas esas cualidades de príncipe azul que siempre soñaste desde niña... bueno, tal vez no tan de niña, dado que no me acuerdo de todos los requisitos que me importaban en ese entonces, pero bueno, encuentras a alguien que te escucha, tal vez no te comprenda, pero esta ahí, poniendo el oído a todo lo que dices, que te abraza justo cuando lo necesitas, que te consuela cuando estas en serio triste, no te dice que hacer ni te soluciona la vida, sino que simplemente sabes que esta ahí, acompañándote por ti, entonces, si todas estas cualidades hermosas las tiene solo una persona, porque no escoger amarlo...
así que si...

lo amo con locura

jueves, 8 de mayo de 2014

Nuevo BLOG

Mi nuevo blog, Kilómetro Cero: 

http://kmcro.blogspot.com/

La semana pasada quise inscribirme en la corrida de puente alto y descubrí que estaba copado. Fue tanto mi desencanto que no corrí toda la semana. Típico de mi, a la primera decepción, me rindo...
¡Que tolerancia a la frustración!
Bien, pues hoy he comenzado a correr de nuevo, por eso hoy he comenzado un nuevo blog...