Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles. -
Bertolt Brecht
PD: No se quién puta es Bertolt Brecht pero me encantan estas palabras...
Sueño con serpientes
jueves, 29 de noviembre de 2012
Una maratón de Silvio
Hoy desperté triste, no se porque, no hay una razón, solo lo
estaba… tal vez el día gris, tal vez el que se acerque mi cumpleaños, tal vez
me agota el día a día de la casa, tal vez extraño trabajar, tal vez todo, tal
vez nada, no lo sé... soy mina, ok!
Pero hoy era uno de esos días en que no quería escribir,
quería meterme en la cama, dormir por 24 horas, ver películas viejas con los ojos entre abiertos y cerrados, llorar a mares y meterme bajo las sábanas cuando me sintiera desprotegida. La
tristeza me invita a esconderme, no así la melancolía, que me traer recuerdos
remotos, añejos de tiempos pasados. La tristeza me manda a no pensar, a no
creer, a llorar, a desanimarme y no brillar.
Ocurrió entonces que alguien me dijo que pensara en aquellas
cosas que me alegraban, que cantara, que escribiera, que no olvidara “quedamos los que puedan sonreír...en medio de
la muerte, en plena luz...en plena luz”
Fue entonces que comencé a escuchar Silvio y sentí ganas de
cantar fuerte, de escribir y de hace mi cama… jajaja… tal vez hacer la cama no
tiene nada que ver, pero me gusta ver mi dormitorio limpiecito.
Es maravilloso tener amigos
martes, 21 de agosto de 2012
A veces, solo a veces me ahoga mi casa
Cuando cree este blog lo hice pensando en un propósito, que fuera un compañero para los días de estar en mi casa. Lo cierto es que esto de ser “ama de casa” no es lo mío. Estoy acostumbrada a levantarme temprano y partir a la oficina, me encanta estar metida en Internet, comer en restaurantes(sobretodo peruanos e italianos) y conversar con gente adulta sobre los últimos acontecimientos de la actualidad… claro, cuando logras que dejen de hablar de los reallities que no veo.
Comencé a escribir el año 2007, luego de decidir renunciar a mi trabajo y quedarme en casa, dado que mi Coincita fue afectada de una influencia su primer mes de vida, lo que me hizo pensar en que me necesitaba.
El año 2009 volvi a trabajar, luego de encontrar una nana maravillosa que cuido a mis hijos tan bien que mi Coincita le llamaba “mami” de cariño
Este 2012 renuncie a la pega, despedí a la nana y me propuse recuperar lo que es mío, recuperar mi cada, mi familia y mis hijos. Pero ahora más que nunca siento que “se me va en collera”. Olvide como hacer aseo, tal vez nunca supe hacerlo en verdad, antes era fácil porque tenia pocos muebles y poca ropa, pero en 8 años de matrimonio pucha que se cumula. Mis hijos acostumbrados a nana, no hacen nada, no guardan sus juguetes, ni su ropa… nada. Mi querido esposo me ayuda en lo que puede, pero llega cansado y tarde, me siento mal hasta cuando lava la loza. Y ahora, me siento en medio del desorden y no se por donde comenzar.
- Siento que no saco nada con limpiar si a penas llegue Patricio y Constanza a la casa otra vez quedara todo desparramado.
- Que aspiro y aspiro y la mugre queda ahí mismo.
- Que lavo la loza y no se como vuelvo a usar platos y vuelve a estar todo otra vez sucio. Y un sin fin de otros sentimientos que no se como manejarlos. Estar encerrada en casa no me anima, me propuse no salir hasta tener todo limpio y es peor, porque me siento encerrada, no se por donde comenzar a limpiar.
A veces, solo a veces, me ahoga mi casa… no mis hijos ni mi esposo… solo mi casa.
Por otro lado… me siento sumamente afortunada de tener una casa… bueno, un departamento, un hogar, un lugar que me acoge de día y de noche. Me siento feliz de poder tener una camita calientita en la noche, una cocina donde hacer galletas y panqueques y los juguetes desordenados me recuerda que estamos vivos y felices…
Pero hoy, solo por hoy, quisiera salir corriendo.
Comencé a escribir el año 2007, luego de decidir renunciar a mi trabajo y quedarme en casa, dado que mi Coincita fue afectada de una influencia su primer mes de vida, lo que me hizo pensar en que me necesitaba.
El año 2009 volvi a trabajar, luego de encontrar una nana maravillosa que cuido a mis hijos tan bien que mi Coincita le llamaba “mami” de cariño
Este 2012 renuncie a la pega, despedí a la nana y me propuse recuperar lo que es mío, recuperar mi cada, mi familia y mis hijos. Pero ahora más que nunca siento que “se me va en collera”. Olvide como hacer aseo, tal vez nunca supe hacerlo en verdad, antes era fácil porque tenia pocos muebles y poca ropa, pero en 8 años de matrimonio pucha que se cumula. Mis hijos acostumbrados a nana, no hacen nada, no guardan sus juguetes, ni su ropa… nada. Mi querido esposo me ayuda en lo que puede, pero llega cansado y tarde, me siento mal hasta cuando lava la loza. Y ahora, me siento en medio del desorden y no se por donde comenzar.
- Siento que no saco nada con limpiar si a penas llegue Patricio y Constanza a la casa otra vez quedara todo desparramado.
- Que aspiro y aspiro y la mugre queda ahí mismo.
- Que lavo la loza y no se como vuelvo a usar platos y vuelve a estar todo otra vez sucio. Y un sin fin de otros sentimientos que no se como manejarlos. Estar encerrada en casa no me anima, me propuse no salir hasta tener todo limpio y es peor, porque me siento encerrada, no se por donde comenzar a limpiar.
A veces, solo a veces, me ahoga mi casa… no mis hijos ni mi esposo… solo mi casa.
Por otro lado… me siento sumamente afortunada de tener una casa… bueno, un departamento, un hogar, un lugar que me acoge de día y de noche. Me siento feliz de poder tener una camita calientita en la noche, una cocina donde hacer galletas y panqueques y los juguetes desordenados me recuerda que estamos vivos y felices…
Pero hoy, solo por hoy, quisiera salir corriendo.
sábado, 14 de abril de 2012
Caminando por Pio Nono
Hace años que no "carreteaba" en Bellavista. Ayer me junte con unos amigos a cenar. Y claro, tome el metro, me baje en Baquedano y comencé a caminar por Pio Nono hasta el restaurante.
El clima estaba agradable, ni calor ni frio, aunque bueno, yo andaba bastante abrigada. El aire se sentía "rico" y la caminata me cayó bien.
Lo primero que llamo mi atención fue pasar por la facultad de derecho de la Universidad de Chile, recordé a mi papá, las historias de la defensa del puente Pio Nono contra los de Ingeniería Civil y también imagine cuantas veces tuvo el que caminar por las mismas calles que yo.
También llamo mi atención la cantidad de pubs que hay, la gente que conversaba en las mesitas de las veredas, los que estaban solos y los acompañados, las caras, las risas, la música... la música, me percate que muchas canciones que se oían no las conozco y las que conocí, obviamente se me pegaron y me las fui cantando mentalmente hasta llegar a mi destino.
Vi también como las miradas de los varones se dirigían con mucho énfasis a 3 "minas" que caminaban a pasos de mi. Nunca les vi la cara, pero si notaba sus 90, 60 90 y sus jeans ajustados. Yo ya no visto así, aunque si recuerdo bien, tal vez nunca lo hice. Sin embargo, mis pantalones de tela, mi chaqueta más larga que la rodilla, mi poco maquillaje y mi peo "casual", por no decir chascón, me hicieron notar que ya no atraigo las miradas como antes. Lo cual honestamente poco me importa.
Estaba contenta, caminar por Pio Nono me dio sensación de libertad. Es una de las razones por las que no manejo, me gusta caminar, sentir…
Sentir frio o calor, sentir el aire o a los perros que me siguen en la calle, sentir la vida que se asoma en este Santiago de cemento.
Cuando llegue al restaurant no me lo podía creer, todos mis ex – compañeros de trabajo ahí, abrazándome, besándome y felices de verme. Que alegría sentí… gracias por haberme invitado…
Aún lo disfruto
Aún no me llega la cuenta del restaurant.
:p
El clima estaba agradable, ni calor ni frio, aunque bueno, yo andaba bastante abrigada. El aire se sentía "rico" y la caminata me cayó bien.
Lo primero que llamo mi atención fue pasar por la facultad de derecho de la Universidad de Chile, recordé a mi papá, las historias de la defensa del puente Pio Nono contra los de Ingeniería Civil y también imagine cuantas veces tuvo el que caminar por las mismas calles que yo.
También llamo mi atención la cantidad de pubs que hay, la gente que conversaba en las mesitas de las veredas, los que estaban solos y los acompañados, las caras, las risas, la música... la música, me percate que muchas canciones que se oían no las conozco y las que conocí, obviamente se me pegaron y me las fui cantando mentalmente hasta llegar a mi destino.
Vi también como las miradas de los varones se dirigían con mucho énfasis a 3 "minas" que caminaban a pasos de mi. Nunca les vi la cara, pero si notaba sus 90, 60 90 y sus jeans ajustados. Yo ya no visto así, aunque si recuerdo bien, tal vez nunca lo hice. Sin embargo, mis pantalones de tela, mi chaqueta más larga que la rodilla, mi poco maquillaje y mi peo "casual", por no decir chascón, me hicieron notar que ya no atraigo las miradas como antes. Lo cual honestamente poco me importa.
Estaba contenta, caminar por Pio Nono me dio sensación de libertad. Es una de las razones por las que no manejo, me gusta caminar, sentir…
Sentir frio o calor, sentir el aire o a los perros que me siguen en la calle, sentir la vida que se asoma en este Santiago de cemento.
Cuando llegue al restaurant no me lo podía creer, todos mis ex – compañeros de trabajo ahí, abrazándome, besándome y felices de verme. Que alegría sentí… gracias por haberme invitado…
Aún lo disfruto
Aún no me llega la cuenta del restaurant.
:p
domingo, 12 de febrero de 2012
miércoles, 1 de febrero de 2012
¡La decisión es tuya!
"Cada mañana al afeitarme frente al espejo, me pregunto: ¿¡mi Coco querido, como enfrentarás este día, de buen humor o de mal humor?! Yo elijo, de buen humor. ¿Cómo afectará la gente tu estado de ánimo? ¡No!, no me afectará porque decidí salir de buen humor.
Cada vez que sucede algo malo puedes escoger entre ser víctima de tu problema o aprender de ello.
Cuando alguien viene a mí para quejarse puedo aceptar su queja y puedo mostrar el lado positivo de la vida.
Todo en esta vida depende de una elección, porque tú eliges cómo reaccionas frente a cada situación. Tú escoges la actitud. Para ser como eres, como te ves, como te sientes y como vives.
¡La decisión es tuya! "
Coco Legrand
lunes, 16 de enero de 2012
En estos dias no sale el sol, si no tu rostro...
En estos días mi cabeza ha estado más en la luna que en la tierra. Mucho que pensar, planes que cambiar, nerviosismo por no saber qué rumbo tomara mi vida laboral.
A ratos me siento muy sola en este sentir. Patricio ha sido excelente, me sabe escuchar y aconsejar, pero el sentir, la guata apretada, los temores a la cesantía, el pepe grillo que tengo dentro que me hace cuestionarme si estoy bien o no, todo eso es solo mío.
Mis amigos/as también me escuchan y me animan, pero ¡que más pueden hacer!
- Si renuncio, temo a la cesantía
- Si me quedo trabajando desde la casa, temo no lograr trabajar como profesora
Cualquier decisión que tome tendrá consecuencias, bueno, así es la vida, ¿no?
Todos quisiéramos que en la vida las cosas se nos den fáciles, pero así no funciona la cosa.
Hoy precisamente me siento sola. Ya salí hace más de una hora del trabajo y aun sigo sentada en mi silla, incomoda, intentando ponerme al día con trabajo que tengo a medio terminar.
Me cuesta concentrarme, me cuesta pensar.
Quisiera estar en algún cerro del norte de Chile, mirando las estrellas, en estas noches cálidas de verano, acampando sola, tal vez Tongoy o más arriba como Playa Blanca o Caldera…
Quisiera por un par de minutos perderme, y así vaga mi mente, va y viene, sin lograr concentrarme en el hoy.
Lo peor es que no depende de mí, ahora necesito que me responda mi jefe… ¿podre trabajar desde casa? Se supone que es fácil, pero la espera me mata.
La espera siempre se ha convertido en desesperación.
Como sea, hoy estoy esperando, me siento sola… debería ir a casa, pero bueno, a veces es sano un poco de soledad. Aunque a veces no me la banco, a veces extraño tus brazos demasiado!!!
A ratos me siento muy sola en este sentir. Patricio ha sido excelente, me sabe escuchar y aconsejar, pero el sentir, la guata apretada, los temores a la cesantía, el pepe grillo que tengo dentro que me hace cuestionarme si estoy bien o no, todo eso es solo mío.
Mis amigos/as también me escuchan y me animan, pero ¡que más pueden hacer!
- Si renuncio, temo a la cesantía
- Si me quedo trabajando desde la casa, temo no lograr trabajar como profesora
Cualquier decisión que tome tendrá consecuencias, bueno, así es la vida, ¿no?
Todos quisiéramos que en la vida las cosas se nos den fáciles, pero así no funciona la cosa.
Hoy precisamente me siento sola. Ya salí hace más de una hora del trabajo y aun sigo sentada en mi silla, incomoda, intentando ponerme al día con trabajo que tengo a medio terminar.
Me cuesta concentrarme, me cuesta pensar.
Quisiera estar en algún cerro del norte de Chile, mirando las estrellas, en estas noches cálidas de verano, acampando sola, tal vez Tongoy o más arriba como Playa Blanca o Caldera…
Quisiera por un par de minutos perderme, y así vaga mi mente, va y viene, sin lograr concentrarme en el hoy.
Lo peor es que no depende de mí, ahora necesito que me responda mi jefe… ¿podre trabajar desde casa? Se supone que es fácil, pero la espera me mata.
La espera siempre se ha convertido en desesperación.
Como sea, hoy estoy esperando, me siento sola… debería ir a casa, pero bueno, a veces es sano un poco de soledad. Aunque a veces no me la banco, a veces extraño tus brazos demasiado!!!
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